martes, 30 de mayo de 2017

DIA 18 - LOS ANGELES




Nos despedimos de Los Ángeles y de Estados Unidos. La gran aventura ha terminado, con un balance muy positivo.

Nos levantamos a las 4 de la mañana y vamos dirección al aeropuerto, nuestro vuelo sale a las 07:20 desde LAX.

Dejamos a mis padres en el aeropuerto con las maletas y vamos a devolver el coche. En este momento empezamos a ponernos nerviosos. Un atasco monumental a la salida del aeropuerto, los coches parados y en 20 minutos avanzamos apenas 50 metros.

Por fin podemos salir del aeropuerto con destino Alamo Rental Car para dejar el coche alquilado. Lo entregamos y todo correcto. Allí mismo subimos al autobús lanzadera hasta llegar al aeropuerto, justo a tiempo.

Embarcamos hacia Atlanta, sin problemas en los controles, todo sale a pedir de boca, aunque vamos con un sueño infernal.


Llegamos a Atlanta y hacemos la escala, paramos a comer algo y embarcamos hacia Barcelona.




Un vuelo agotador, con muchas ganas de llegar y poder descansar en casa. Salimos de Los Ángeles a las 07:20h y llegamos a Barcelona a las 08:00 del día siguiente! Jet lag por todos lados y cansadisimos, tomamos un tren para casa. La aventura ha terminado, aunque no será la última. Nos ha gustado mucho Estados Unidos.

FIN.


A continuación dejo un mapa con los puntos visitados durante el día y rutas hechas:

Aitor.

DIA 17 - LOS ANGELES



Volvemos a madrugar, esta vez desayunamos antes de salir a devolver el Camaro. Leche con cereales y galletas.

Llegamos a las instalaciones de Alamo y lo devolvemos, todo muy rápido. Allí mismo, recogemos el último coche, que no estaba previsto pero que hemos decidido alquilar. Nuestro apartamento está a unos 30 km del aeropuerto y con el Camaro no podemos llevar todas las maletas el último día, así que alquilamos un Dodge Grand Caravan para hoy y devolverlo mañana cuando nos vayamos para casa.


Qué diferencia de coche, mucho más tranquilo y cómodo. Los asientos traseros son súper cómodos y hay muchísimo espacio para llevar mañana las maletas, ha sido una buena decisión.


Llegamos a la primera parada programada, el Farmer’s Market (http://www.farmersmarketla.com). Es una zona en la que hay muchas tiendas, unas fuentes con carpas y pasa una especie de tranvía. Todo muy bonito.
Dentro, está lleno de restaurantes y mesas, en las que venden todo tipo de comida y te la puedes comer allí.




Allí entramos en el Cheesecake Factory (http://www.thecheesecakefactory.com/), ya que somos muy amantes del pastel de queso, tiene buena pinta. Nos comemos par de trozos de pastel entre los cuatro, ya que tenemos previsto comer bastante tarde. Una delicia los pasteles, nos han sabido a poco.


De camino a Beverly Hills, nos encontramos con un mercadillo de segunda mano típico americano y decidimos parar para echar un ojo. Es un mercadillo benéfico, te cobran $3 al entrar para ayuda a un colegio de la zona.
Compramos algunas cosas y seguimos nuestro camino a Beverly Hills.


En la entrada al barrio, hay un pequeño parque con un estanque con fuentes y el famoso cartel de Beverly Hills. Junto al estanque, un viejo árbol, es gigantesco.






Continuamos hasta nuestro destino para comer, el muelle de Santa Mónica, final de la ruta.
Aparcamos en un parking en las inmediaciones, nos cuesta $15 todo el día y es un parking vigilado y justo delante de la entrada al muelle.




Por fin llegamos al final del viaje, tocar el cartel del final de la ruta se hacía, cuanto menos, necesario a estas alturas. Un viaje donde hemos conocido las entrañas de Estados Unidos, lo que no se ve en los típicos viajes a Nueva York o a Los Ángeles, las raíces de América.






Comemos en el restaurante Bubba Gump Shrink Co (http://www.bubbagump.com/), famoso por ser el restaurante de la compañía pesquera de gambas que acuerda montar Bubba con Forrest en la película Forrest Gump.


El restaurante está totalmente decorado con matrículas de la ruta, objetos y atrezzo de la película Forrest Gump y realmente casi todo lo que hay en la carta lleva gambas.
Nos hizo especial gracia la manera de llamar a los camareros. Te dejan una base de madera con dos matrículas, en una pone “Run Forrest Run” y en la otra “Stop Forrest Stop”. Si tienes visible en la mesa la de Run Forrest Run, no paran a atenderte. En cambio, si tienes la de Stop Forrest Stop, vienen a preguntarte qué deseas. Hasta que lo entendimos, la camarera no paró de venir a la mesa, qué vergüenza.


Después de comer, damos un paseo por el muelle, es espectacular. El océano Pacífico de fondo, bañando las playas de la soleada Los Ángeles.
Hay algo que quiero decir y es que me parece brutal el realismo de juegos como GTA, en muchos sitios de Los Ángeles me he parado pensando "ostia, si esto yo ya lo había visto en GTA". El muelle de Santa Mónica es exactamente igual en el juego.






Caminamos por el paseo junto a la playa dirección Venice Beach y tocamos el agua. Paseamos por la orilla, ya casi atardeciendo, y nos subimos a ver una caseta de vigilante, son las de "Los vigilantes de la playa" que tantas veces hemos visto por televisión. Bajamos corriendo cual Mitch Buchannon o CJ a salvar a un bañista, aunque con mucha menos gracia, por supuesto.






Decidimos regresar a buscar el coche para ver la zona de Venice Beach, ya que está anocheciendo y no nos lo queremos perder.
La zona no nos gusta nada de nada, vemos varios drogadictos, casas bastante dañadas, etc… cerramos bien los pestillos del coche por si las moscas.






Nuestra última parada es el observatorio Griffith (http://www.griffithobservatory.org/), que da unas vistas de Los Ángeles espectaculares (y que por cierto también sale en muchos de los juegos ambientados en Los Ángeles).

Llegamos a la entrada y no permiten más coches en el parking, está todo a rebosar de gente, así que nos desviamos por una carretera cercana y aparcamos en el arcén para poder ver las vistas, aunque no sean desde arriba del todo.


Al marcharnos para el hotel, vemos que acaban de abrir de nuevo el acceso, así que nos metemos y aparcamos arriba. Entramos al observatorio y las vistas nos dejan sin palabras. Para mí, quizás es una de las cosas que más me han gustado de Los Ángeles. Ya de noche, las luces de los cientos de hogares, la ciudad a nuestros pies.




Al salir del observatorio, vamos directos al apartamento, cenamos y nos preparamos todas las maletas, mañana regresamos a casa.

A continuación dejo un mapa con los puntos visitados durante el día y rutas hechas:

Aitor.

martes, 6 de diciembre de 2016

DIA 16 - LOS ANGELES



Despertamos en Los Ángeles, una de las ciudades más grandes del mundo. No queremos perdernos ningún recoveco, aunque con el cansancio acumulado de todos los días de ruta hoy intentaremos tomárnoslo con calma, teniendo en cuenta que mañana también tenemos todo el día para explorar la ciudad.

Partimos hacia los alrededores del aeropuerto a devolver la moto a la sede de Eaglerider, lo hacemos los cuatro, ya que saldremos a visitar la ciudad directamente desde allí. Devolvemos la moto y nos atiende un empleado que curiosamente es de Barcelona, lleva unos años viviendo en Los Ángeles, qué pequeño es el mundo.


Nos ponen algún problema y nos dicen que hay que pagar una tasa que no estaba incluida, etc… al final, les insistimos y contactan con la sede de Las Vegas y queda todo en un error interno, no nos hacen pagar nada.

Al salir paramos a desayunar, aunque son las 13:00, entre pitos y flautas hemos perdido toda la mañana entre el tráfico y devolver la moto. Paramos en un Denny’s, lo recomiendan por los desayunos así que teníamos que probarlo.




Un desayuno de Bacon, Hash Brown, Huevos y jamón asado. To esto junto con un zumo de naranja, tostadas con mantequilla y tortitas con sirope.
Entenderéis que, después de esto, no comeremos. Salimos del restaurante a punto de explotar.


Seguimos la previsión y vamos directos a Hollywood Boulevard, aparcamos al inicio de la calle y vamos haciendo la ruta de las estrellas del suelo. Las primeras son personas que no conoce nadie, cuando te vas acercando al teatro Kodak van apareciendo las de gente realmente famosa, como Michael Jackson, John Travolta, Marylin Monroe…






Visitamos el teatro Kodak y el teatro Chino, aunque las aglomeraciones que hay en esta zona son agobiantes, incluso nos llegamos a perder entre la marabunta de gente.
Acabamos hartos de los predicadores que se aglutinan para decirte que eres un pecador y, con un buen altavoz colgado al pecho, se dedican a dar sermones sobre dios y la humanidad.






Tras esta visita, decidimos ir en busca del cartel de Hollywood, ya que se ve de fondo todo el rato y queremos acercarnos lo máximo para poder hacernos una foto como dios manda.




Subimos por una urbanización de casas bajas con unas pendientes brutales, hasta llegar arriba. Resulta que no es posible subir hasta las letras, la carretera está cortada y desde arriba no se ve bien el cartel, lo tapan unas casas y unos árboles. Nos vamos marchando derrotados hasta que, al salir por la carretera, vemos una carretera en la que se despeja todo y se puede ver con muchísima claridad el cartel, llevábamos un buen rato dando vueltas y resulta que hay un camino que va directo y se ve perfecto… en fin.




Nos hacemos la foto deseada, contemplamos el cartel y nos vamos para el apartamento, está atardeciendo. Hacemos una parada técnica en un Walmart para comprar algo de cenar y para tener algo para cocinar, tenemos que aprovechar la cocina del apartamento.

Descansamos en el apartamento, cenamos y nos vamos a dormir. Antes de dormirnos, preparamos el itinerario del día siguiente, hay mucho que ver y tenemos que volver al aeropuerto a dejar el Camaro, esperemos que esta vez sea más rápido que con la moto.

A continuación dejo un mapa con los puntos visitados durante el día y rutas hechas:


Aitor.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

DIA 15 - LAS VEGAS/LOS ANGELES



Nos levantamos prontísimo, sobre las 06:00h de la mañana. Hoy tenemos que hacer un tramo muy largo, más de 700 km entre Las Vegas y Los Ángeles, además tenemos que cargar el coche y va a ser complicado meter 8 maletas en un Camaro descapotable. Reto aceptado.

Conseguimos cargar el coche, hemos vaciado todo lo que teníamos en las maletas grandes y lo hemos puesto en bolsas de plástico. Las maletas, las hemos metido unas dentro de otras para ahorrar espacio y el resto lo hemos repartido entre el maletero y parte trasera del coche y las maletas de la moto. Es un tema que nos preocupaba mucho, pero ya está solventado.


A la salida de la ciudad, paramos a desayunar en una gasolinera y nos tomamos un batido y un donut. Emprendemos el camino de vuelta a Kingman, es una buena carretera, de dos carriles y poco tráfico.




Al llegar a Kingman, paramos a comprar agua fría en una gasolinera y repostar. De repente recibimos un email del dueño del apartamento de Los Ángeles. Nos informa que han detectado bichos en la finca y que va a estar cerrada por fumigación, por lo que no nos podemos alojar allí. Como alternativa, nos ofrece devolvernos el dinero o dos opciones de apartamento que tiene disponibles. Elegimos el segundo de los que nos ofrecen, un apartamento en Sherman Oaks, un barrio al norte de Los Ángeles. El precio de alquiler del apartamento es ligeramente superior y tenemos parking privado y piscina, cosa que no teníamos en el reservado.

Después de este contratiempo, avisamos al propietario y continuamos con nuestro camino.
Tomamos la carretera que lleva hasta Oatman, un pueblo en el que viven muchos burros salvajes. La gente puede darles de comer y es algo muy curioso. El pueblo es el típico que puedes encontrar en las películas del oeste, lleno de tiendas de souvenirs y restaurantes.






La carretera de acceso a Oatman es muy revirada y estrecha, hay que tener ojo porque si no eres muy experimentado con la moto lo pasarás bastante mal.


Continuamos el camino, aunque hay que tener cuidado con la gasolina. No hay gasolineras desde Oatman hasta un pueblo llamado Golden Shores, unos 40 km. Casi nos quedamos sin gasolina en la moto, al final llegamos muy apurados, con un calor demencial.

Llegamos a Needles, ya en el estado de California. Vemos desde la carretera el 66 Motel y Wagon Wheel Restaurant (http://www.wagonwheelneedles.com/), dos puntos de interés de la ruta a su paso por California. Hay que ir muy atentos, ya que por esta zona ya podemos empezar a ver unos logos de la ruta 66 pintados en la carretera, son perfectos para una buena foto y no hay demasiado tráfico.






A la altura de Ludlow, paramos a comer en una gasolinera con un Dairy Queen, un restaurante de comida rápida que todavía no hemos probado. Hidratados y alimentados, seguimos el último tramo de ruta que nos queda.


Pasamos por Amboy, donde vemos el Roy’s Motel and Café, otro de los moteles históricos de la ruta, actualmente abandonado.


Llegamos a Newberry Springs, lugar donde está el Bagdad Café, que aparece en la famosa película del mismo nombre. La decoración interior es curiosa y tiene muchas visitas. Cuando hemos aparcado el coche y la moto en la puerta, una jauría de franceses salidos de un autobús se ha querido hacer fotos con el coche y la moto y hasta incluso con nosotros. Parecíamos actores de Hollywood, una locura.


Continuamos unas millas hasta llegar a Yermo, donde podemos encontrar el Peggy Sue’s 50s diner. Es el típico bar de carretera que podemos ver en las películas, con las camareras con bata, cientos de reliquias de los años 50 y grandes raciones de comida. Nos tomamos unos batidos y un helado y continuamos el camino.




En este punto, nuestro objetivo era visitar Calico, pero vamos muy justos de tiempo y decidimos prescindir de esta visita. Es una pena porque es un pueblo minero totalmente restaurado, un ghost town desde la crisis de la plata, sobre el año 1907.


Pasamos por Barstow, donde vemos el Route 66 Motel y el Rancho Motel, también moteles históricos de la ruta y con neones increíbles.




En Victorville, paramos en el Emma Jean’s Holland Burger, abierto desde 1947 y alimentando a todas las personas que cruzan el país a través de The Mother Road. No podemos comer nada ya que lo encontramos cerrado, una pena. Aprovechamos, ya que habíamos parado, para estirar las piernas y beber algo de agua.




También queremos parar en el Museo de la ruta aquí en Victorville pero vamos muy apurados de tiempo, se está haciendo de noche y debemos llegar cuanto antes a nuestro destino. Nos da un poco de rabia porque es, según cuentan en todos los blogs de viajes y guías, uno de los mejores museos sobre la ruta 66 a lo largo de todo el camino.

A partir de aquí, ponemos la directa hasta el hotel. Es impresionante como es de grande Los Ángeles, es una ciudad monstruosa. La gente, por cierto, conduce de forma muy temeraria. Está aceptado adelantar tanto por la derecha como por la izquierda, y los límites de velocidad no los sigue absolutamente nadie.




Por fin llegamos al apartamento, ya de noche, con las instrucciones del dueño que nos indica que las llaves están delante del apartamento en una caja.
Intentamos entrar al apartamento, pero no podemos entrar al edificio, los códigos que nos pasa el dueño no van, no sabemos qué hacer. Por suerte, un inquilino llega y deja la puerta abierta, así que vamos directos hasta la puerta del apartamento y ahí está, una caja de seguridad donde deben estar nuestras llaves. Ponemos el código y tampoco abre. En este punto estamos 4 personas con una moto y un coche cargado hasta los topes, a las 11 de la noche sin cama ni un sitio donde alojarnos. Intentamos calmarnos y llamar al dueño pero no contesta al teléfono, aparece un buzón de voz.

Ya desesperados, a los 15 minutos nos llama el dueño y, hablando con él, nos dice que las llaves no están en esa caja, sino que están en otra que está en una de las escaleras de acceso al edificio, que esa caja es la antigua y que ya no se usa. La buscamos y efectivamente, encontramos la caja y abre. Tras el susto ya accedemos al apartamento, metemos el coche y la moto en el parking y nos vamos a dormir, sin cenar.






Ya estamos en Los Ángeles, fin de la ruta. Mañana haremos ruta turística y intentaremos verlo todo, tenemos muchas expectativas puestas y mañana veremos si son fundadas. Buenas noches.

A continuación dejo un mapa con los puntos visitados durante el día y rutas hechas:

Aitor.